Edificio de la Delegación del Gobierno en Catalunya

FICHA TÉCNICA
Reparación y reforma del edificio catalogado del siglo XVIII de aproximadamente 6.500 m².

EMPLAZAMIENTO: Calle Marqués de Argentera, 2, Barcelona.
CLIENTE: Ministerio de Administraciones Públicas.
SUPERFICIE: 7.512 m2.
PRESUPUESTO: 5.246.487 €
FECHA DEL PROYECTO: 2005- 2006.
PERIODO DE LA OBRA: 2008 – 2011
COLABORADORES: Instalaciones: J. Boneu, E. Manrique y J. Serra

PREMIOS:
– Equipo ganador del concurso público convocado por el Ministerio de Administraciones Públicas para la redacción del proyecto, dirección de obra y coordinación de Seguridad y Salud de la “Reforma y refuerzo del edificio sede de la Delegación del Gobierno en Cataluña”.

MEMORIA
El objeto del proyecto es el diseño de las operaciones necesarias para disponer del edificio de la Delegación del Gobierno en Catalunya en las condiciones de seguridad y funcionalidad óptimas. Se trata de un edificio del siglo XVIII de aproximadamente 6.500 m² y catalogado por el Plan Especial de Patrimonio Arquitectónico Histórico-Artístico de la ciudad de Barcelona.
Por esta razón, se ha proyectado un refuerzo estructural, una redistribución espacial que recoja la adaptación a las normas aplicables y al programa de necesidades actuales, y la renovación de las instalaciones adaptadas a las normas de obligado cumplimiento.
Las características principales de la actuación derivan de las exigencias del programa de necesidades i de un conjunto de ideas básicas que han guiado el proceso de diseño:
– Unificación del acceso general al edificio por la puerta principal de la calle Marquès d’Argentera, lo que permite reordenar toda esta zona de entrada de manera que se eliminan las barreras arquitectónicas que suponen las escaleras que llevan hasta los ascensores.
– Ampliación de los ascensores con su primera parada en planta baja.
– Transformación del patio central en un espacio singular polivalente en el que se puedan realizar distintas actividades, desde actos públicos institucionales hasta exposiciones temporales, gracias a una cubierta a modo de malla tridimensional que permita la iluminación natural y la ventilación, eliminando el aparcamiento general de vehículos en este patio.
– Recuperación de las pinturas y esculturas existentes, algunas maltrechas, para devolver al edificio todo el esplendor que antes tenia.